Fontanarrosa vive en ‘La Gansada’



Fontanarrosa nos invita a una gran y suculenta novela que combina casi a la perfección todos sus elementos característicos. En ‘La Gansada’, el autor rosarino nos pasea con su narrativa dinámica, irónica, divertida, ácida y descriptiva al detalle, por una sucesión de hechos desopilantes que le hacen honor al título. Sin dudas, una de sus mejores novelas (y si no es la mejor pega en el palo, muy por arriba de ‘Best Seller’); como alguno de sus cuentos, solo que éste se extiende en una carcajada de más de 300 páginas.


Como ya hice mención ‘La Gansada’ es una gansada. Pero no una cosa mal hecha, o una torpeza, como reza el lunfardo. O sí, pero Fontanarrosa la transforma en una exquisita novela humorística que se lee tan rápido como lo que tarda en hacerte reír. Piensen que todo sucede en La Gansada, la mansión de la acaudalada familia Vanderhoeven. Ya ven, el toque irónico empieza desde antes de comenzar a leer la historia. A eso se le suma, más allá de la trama en sí misma que es un delirio magníficamente guionado, los nombres de los personajes, las situaciones insospechadas, y los diálogos, que son troncales en la novela.

Amapola Vanderhoeven, Esteban de Montepío, el capitán Lemonade (el insistente jefe de bomberos), el padre McAvennie, Zina Eastern… todos personajes que parecen haber salidos de una vieja telenovela romántica. Creados pura y exclusivamente en un tono de parodia que trae la memoria los relatos de Les Luthiers, siendo, a mí parecer, una irónica crítica a los usos y costumbres de la clase alta argentina. Obviamente, exagerados hasta el extremo de lo inverosímil, aunque sin perder jamás el hilo conductor y sin perder tampoco el nivel de comedia que maneja.

Entre lo poco que le cuestionaría, por el solo afán de hacerlo, es la superficialidad de la trama. No obstante, eso va de la mano con el tono paródico de la narración, es algo propio del estilo humorístico. En lo que sí pienso que, quizás, cometió cierto abuso de un mismo recurso fue en los giros argumentales que existen en la novela. Hay un par que funcionan bien, pero hacia el final se torna ya todo demasiado disparatado.

En definitiva, en las páginas de ‘La Gansada’ reina el absurdo de lo desopilante, todo magistralmente orquestado por el talento de Fontanarrosa quien consigue generar risas ya desde el primer capítulo. Es solo cuestión de dejarse llevar, sobre todo si se gusta de este tipo de humor ácido y si se está atento a captar el sinfín de ironías. Es una novela que no tiene desperdicio y en la que es imposible saber con exactitud con qué te vas a encontrar en el renglón siguiente. Fontanarrosa vive en sus cuentos, pero su casa de verano es, por supuesto, ‘La Gansada’.

Mi calificación para el libro: 4 estrellas.

*Este libro se lo regalé a un amigo antes de poder leerlo. Y como siempre me pasa en esas situaciones, casi indefectiblemente me surgen unas ganas de leerlo yo también.

Comentarios

Entradas populares